Chocolate colombiano que inspira momentos auténticos
En Colombia, el cacao es más que un cultivo. Es un legado profundamente arraigado en nuestras regiones, un fruto que crece entre montañas generosas y comunidades que lo han cuidado por generaciones. De este cacao colombiano, reconocido por su aroma, complejidad y carácter único, nace la esencia del chocolate artesanal que da vida a cada creación de Truffelinos. Trabajar con este ingrediente es un privilegio y, al mismo tiempo, una responsabilidad: la de honrar su origen y transformar cada grano en una experiencia inolvidable.
Desde 1979, en Bogotá, Truffelinos ha mantenido viva la pasión por el chocolate hecho a mano. En una época en la que el mercado aún no hablaba de “artesanal”, decidimos recorrer ese camino con paciencia, cuidado y un amor profundo por el detalle. Nuestro propósito inicial se mantiene intacto hasta hoy: exaltar la nobleza del cacao colombiano con recetas tradicionales, técnicas cuidadosas y un espíritu creativo que nunca pierde su raíz.
Cacao colombiano: un tesoro que inspira
La relación entre Truffelinos y el cacao colombiano está marcada por el respeto. Colombia es conocida en el mundo por sus cacaos finos de sabor y aroma, apreciados por su perfil sensorial que puede ir desde notas florales y frutales hasta matices de nueces o caramelo. Cada región ofrece una personalidad distinta, y esa diversidad nos permite crear chocolates que cuentan historias propias.
Seleccionamos cacaos de origen que provienen de agricultores que trabajan su tierra con visión, conocimiento y dedicación. Nuestro papel consiste en acompañar ese origen sin opacarlo. El objetivo es resaltar lo que el cacao ya trae consigo: su carácter, su fragancia, su identidad. Por eso temperamos, mezclamos y creamos en pequeños lotes, cuidando cada paso para preservar la pureza y el alma del ingrediente principal.


Truffelinos: un taller de tradición desde 1979
Ser pioneros en chocolates artesanales en Bogotá es una parte esencial de nuestra historia. Desde nuestros inicios, Truffelinos ha sido un taller donde la creatividad se encuentra con la tradición. Donde el tiempo se respeta, el detalle importa y el trabajo manual es la verdadera esencia del sabor. Cada trufa, chocolate o figura nace de un proceso paciente que no busca acelerar nada. Todo se hace con dedicación, desde los rellenos hasta el templado, pasando por la decoración pieza por pieza.
A lo largo de estas décadas, hemos visto cómo los gustos cambian, cómo evolucionan las celebraciones y cómo Bogotá crece y se transforma. Sin embargo, algo permanece igual: la emoción que produce un buen chocolate. Para regalar, para compartir o para consentirse. En Truffelinos seguimos trabajando para que cada pieza sea un pequeño ritual, un instante de placer que conecta con lo auténtico.
Un dulce legado
El chocolate artesanal es una herencia que se transmite con manos, sabores y memorias. Desde 1979, Truffelinos ha sido parte de esa historia en Bogotá, transformando el cacao colombiano en experiencias dulces que celebran los momentos importantes de la vida. Porque cuando un chocolate está hecho con respeto y tradición, cada bocado cuenta algo especial.
Descubre en Truffelinos chocolates artesanales creados con tradición, sabor colombiano y momentos dulces para compartir; de Bogotá para todo el país.

